Diseñar lo que queda

Una reflexión, a partir del legado de Carlos Runcie Tanaka, sobre diseñar las condiciones en las que una obra sigue existiendo.

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Diseñar lo que queda

Por María José Campos Runcie

Crecí rodeada de estas obras. Nunca pensé que tendría que decidir por ellas.

Esa comprensión llegó rápido cuando fundé CRT Legacy. Las obras de Carlos Runcie Tanaka no esperan ser ordenadas o documentadas: tienen que volver a salir al mundo. Y en ese tránsito, la pregunta ya no es  cómo preservar el pasado, sino bajo qué condiciones puede volver a existir, y quién las define.

Vengo del diseño. Más de una década estructurando productos, plataformas y sistemas. En ese campo, diseñar suele entenderse como una práctica orientada a la claridad: reducir complejidad, facilitar decisiones, hacer visible lo esencial. Cuando esa lógica se traslada al trabajo con memoria y legado, esa lógica entra en tensión de inmediato. El diseño quiere resolver. El legado no siempre tiene solución, y a veces no debería tenerla. Venir de afuera del mundo del arte no es una limitación. Es, también, una forma de ver.

Retrato de Carlos Runcie Tanaka. Foto de Jaime Chávez

Patrimonio en disputa

Clasificar implica jerarquizar. Nombrar interpretaciones. Mostrar unas piezas y no otras define qué se vuelve visible y qué queda fuera de campo. Lo que se presenta como cuidado es también una forma de edición. Y esa edición ocurre dentro de estructuras del mundo del arte con sus propios intereses, velocidades y narrativas, muchas de ellas construidas desde centros que no son Lima ni están en el Sur Global.

Cuando se trata de un artista peruano cuya obra dialoga con cerámica prehispánica, ritual y territorio, la pregunta de quién tiene autoridad para interpretarla se vuelve política, no solo curatorial. También es preguntarse si un legado del Sur puede circular sin pasar primero por el lenguaje de los centros que lo reciben. No tengo una respuesta. Pero es la pregunta que organiza cada decisión que tomo. Carlos no se decidía entre artista y artesano porque no le interesaba esa distinción. El sistema sí. Y esa decisión determinaba dónde exhibía, quién escribía sobre él, qué circuitos lo recibían. Las jerarquías que separan el oficio del arte, lo manual de lo intelectual, lo local de lo internacional, son jerarquías de legitimación, no de calidad. Él lo sabía y trabajaba desde ahí, sin pedir permiso. Su legado hereda esa tensión.

El legado es un proceso activo atravesado por sistemas que no operan en igualdad de condiciones. Algunos imponen velocidad, otros valor económico, otros narrativa. Y esos sistemas están cambiando. El patrimonio cultural hoy es territorio de disputa: mercados que valoran el arte del Sur bajo sus propios términos, plataformas que archivan y al archivar devalúan, herramientas que categorizan sin contexto. Yo misma uso IA para procesar y organizar el archivo de Carlos: taxonomías, bases de datos, relaciones entre obras. La ironía no se me escapa. Trabajar con un legado en este momento es trabajar en medio de esa presión, aunque no siempre se nombre. 

La esfera roja

En abril de 2026, como parte del Special Project que Pinta Lima dedicó a Carlos Runcie Tanaka, en colaboración con Fundación Pinta, la galería Henrique Faria y CRT Legacy, presentamos una selección de esferas producidas entre 2001 y 2023, parte de una práctica sostenida de repetición y dominio de la forma. Traducir esa lógica, ritmo, escala, silencio, a un entorno que exige síntesis y donde la obra también se convierte en mercancía, no fue solo una decisión curatorial, fue un ejercicio de tensión sostenida: mantener la coherencia interna de la obra dentro de un entorno que asigna valor, exige legibilidad rápida y convierte la obra en objeto de mercado.

Special Project: Carlos Runcie Tanaka. PINTA Lima 2026, Lima, Peru. Foto: Prensa Pinta Lima.

Special Project: Carlos Runcie Tanaka durante una performance de Estrafalario. PINTA Lima 2026, Lima, Peru. Foto: Prensa Pinta Lima.

La inclusión de una esfera roja en un conjunto dominado por negros y marrones hizo esa tensión más visible. El rojo era un color que Carlos reservaba para momentos muy precisos, y de hecho desarrolló muy pocas piezas completamente rojas durante su producción artística. La esfera roja era parte de un proyecto de instalación que no llegó a presentar en vida. Incluirla fue una decisión estructural: reconocer que el legado no es solo consistencia, sino también interrupción.

Sostener algo que sigue abierto

Carlos solía decir que toda pieza honesta es una buena pieza. No lo entendí del todo hasta que tuve que decidir por sus obras. La honestidad, en este caso, era que la pieza no necesitaba ser explicada ni defendida. Se sostiene sola. Pero las condiciones en las que esa pieza aparece no lo hacen. Ahí el diseño deja de operar como herramienta de orden y empieza a funcionar como una práctica de negociación. Es una práctica en la que cada decisión resuelve algo y desajusta otra cosa. Hacer legible una obra implica siempre perder parte de su complejidad. Toda estructura es parcial: Lo que se gana en visibilidad muchas veces se pierde en profundidad.

Un legado no se hereda. Se negocia, se edita, se interrumpe. Se forma con el tiempo, a través de decisiones, omisiones y relecturas. No existe una versión final del archivo, solo capas que configuran cómo una obra circula, a quién le habla y en qué términos.

No se hereda, se decide

Lo que termina sosteniendo todo esto no es un sistema ni una estrategia. Es la capacidad de una obra de seguir hablando aunque nadie la haya programado para eso. Eso no escala. No se optimiza. Y es precisamente lo que más incomoda a los sistemas que intentan administrar el patrimonio.

CRT Legacy es un inicio. Aún no es una práctica resuelta, ni un modelo, ni una respuesta. Es el comienzo de un proceso que por definición no tiene forma fija todavía, y que probablemente no deba tenerla. Diseñar un legado no es cerrar una historia. Es aprender a sostener algo abierto, bajo presión, sin saber del todo adónde va. Y hacer eso desde el Norte, pero en diálogo con el Sur, con obra del Sur, con mentalidad del Sur, es ya una posición.

Sobre la autora

Maria Jose

https://www.mariajosecampos.com/

https://www.linkedin.com/in/mjcamposr/

CRT Legacy

https://www.crtlegacy.com/

https://www.instagram.com/carlosruncietanaka1/

Sobre María José

María José Campos Runcie (Maja) nació en Lima, Perú, y vive en Aarhus, Dinamarca. Diseñadora de marca y sistemas, con más de diez años de experiencia en information architecture, service design e identidad visual. Formó parte de Frankly, agencia creativa en Copenhague, y ha trabajado entre Europa y América Latina en proyectos que van del diseño editorial a la estrategia de marca. Actualmente dirige CRT Legacy, donde construye y activa internacionalmente el legado del artista Carlos Runcie Tanaka. Su trabajo se mueve en la intersección entre diseño, memoria y los sistemas que deciden qué se preserva, cómo circula, y quién puede leerlo.

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