Cartografías del Desvío
-Con Zoila Ochoa-
¿Qué implica imaginar desde los márgenes? Cartografías del Desvío es un formato de entrevistas breves pero significativas, que buscan balancear profundidad crítica con humanidad, desde una mirada situada en el Sur y para el Sur. En esta conversación con Zoila Ochoa Garay, lideresa murui buue de la Comunidad Nativa Centro Arenal, en Loreto-Perú, exploramos lo que significa despertar una lengua adormecida, enseñar fuera del Estado y devolverle al bosque lo que se le ha quitado. Desde su lugar en el Sur —geográfico, simbólico y político—, Zoila nos invita a escuchar sin hacer muecas, a medir el futuro en generaciones y no en proyectos, y a recordar que ninguna lengua vale menos que otra.
¿Qué historias, personas o territorios marcaron tu mirada sobre el futuro?
Yo tenía un tío, Arturo Garay, ya fallecido: era el último hablante vivo de murui buue en mi comunidad en ese entonces. En el año 2000 se comprometió a enseñarnos el idioma. Entonces, una vez que nosotros aprendimos, yo tomo el compromiso de seguir su legado, porque si perdemos toda nuestra cultura automáticamente estamos perdiendo nuestra comunidad, nuestro territorio, nuestra población. Esa es la resistencia de la familia murui buue de Centro Arenal. Ese es mi compromiso: conservar el territorio para las nuevas generaciones.
Desde ese año se forma la Escuela Autónoma en defensa de nuestro territorio, que continúa el legado de mi tío para transmitir a las nuevas generaciones: es muy valioso dar la lengua a conocer a otras personas, porque muchas veces por vergüenza, o porque nos discriminan, o porque han sufrido algún castigo, ya no quieren hablar, ya no quieren enseñar. Eso era un reto para mí: saber que yo soy de una familia originaria me inspiró a trabajar en eso con mis hijos, con mis nietos y con quienes quieran aprender.

¿Cómo entiendes el rol de la innovación en los países del sur global?
La innovación es la transformación de un producto. Y la transformación de un producto en exceso, para mí es un poco peligrosa: es como absorber o exprimir las cosas y dejarle solo un afrecho. Eso puede transgredir la esencia de un producto y es la esencia lo que hay que mantener. Por eso digo que es peligroso.
Pasa con el masato local. La bebida es originalmente almidón de yuca y extracto de frutas. Tradicionalmente se usa la saliva para fermentar la yuca y que le dé un sabor agradable al masato. El masato de tres días de fermentación es como un ponche, como un yogur, y es bueno para el estómago. Ahora, en cambio, he investigado y encontré que le echan hasta aguardiente, con pura azúcar: así se pierde la esencia del producto. Creo que el producto original tiene que existir, que permanecer, que el mundo lo sienta así y lo respete así. Y si no es del gusto de todos, está bien no tomarlo, esa es una cuestión personal.
¿Hay una pregunta que siempre estás intentando responder con tu trabajo?
Con mi trabajo yo pienso responder desde el respeto: el respeto a la diversidad y el respeto a la naturaleza. Si respetamos la naturaleza, nos estamos respetando a nosotros mismos. Porque a los animales se les necesita proteger, a los árboles, a los ríos, a las cochas.* Necesitamos protegerlos a todos ellos. Y si nosotros no los protegemos, otras personas que no entienden llegan y lo destruyen. Y eso no quisiéramos, no quiero que suceda eso. O sea, voy recordando el mensaje que doy: respetar la naturaleza. En murui buue decimos Kaimo Majusiña: nuestro padre creador, que lo ha hecho a la perfección. Pero el hombre, por la ignorancia o la ambición del dinero, lo está destruyendo.
¿Cuál crees que es el mayor malentendido de la humanidad?
Todas las lenguas son importantes, todas. No hay una menos ni más: todas, porque nos llevan a una comunicación. El que yo no hable tu lenguaje, eso no quiere decir que el tuyo no sirve.
Yo siempre he pensado sobre los lenguajes. No solo sobre el murui buue, sino sobre todos. Para mí es tan loco, porque decimos las mismas cosas, solo con diferentes sonidos. Yo te puedo decir "Mare nayo”, y te estoy diciendo “buenas noches”. Por eso es una locura que todavía haya gente que, si alguien habla otro idioma cerca, se impresione como si estuvieras haciendo algo malo. Si no entiendes el idioma, solo oye sin hacer una mueca: el lenguaje se habla donde es necesario.
¿Qué conversaciones aún faltan en las mesas donde se toman decisiones?
Los espacios donde se toman decisiones son espacios cerrados, con invitados. Sería importante un diálogo libre, con todos los pueblos interesados. Un cabildo abierto, como dicen en Colombia, para mejorar y visibilizar la educación bilingüe, con orgullo: no solo dictar cursos, sino compartir la conversación.
¿Cómo puede la práctica de tu profesión incomodar las estructuras de poder actuales?
La Escuela Autónoma Murui Buue de Centro Arenal no depende del Estado. Yo, con mis propios medios, he hecho la casita donde estoy ahora, y no quiero que el Estado intervenga con sus requisitos: quiero ser auténtica con el lenguaje originario de mis ancestros. No quiero que me digan “esta palabra se escribe así, o saca el significado de tal cosa”.
Una idea que estás dejando atrás
Al principio sí quería que el Estado me reconociera, pero ahora me he dado cuenta de que el cambio está en seguir transmitiendo a las personas que lo necesitan, a los jóvenes y en especial a mi familia, porque de ahí nace la educación, de la familia.
Hace falta contar la historia, contar historias, porque los colegios no lo hacen. Antes, en las malocas,* se transmitían oralmente estas historias y los aprendizajes. Pero ahora la escuela está haciendo ya escritura para las nuevas generaciones: que quede registrada cada cultura, cada idioma, los cantos y los cuentos. Eso es muy bonito.
La educación bilingüe que dice dar el Estado se da con debilidad: muchas veces los alumnos de las escuelas no saben ni siquiera saludar en su idioma originario. Los profesores no se identifican con la vestimenta típica en los colegios bilingües. No se ven diferencias entre los alumnos de una escuela bilingüe y los de una que no lo es. Eso es importante porque esa juventud debe aprender a no tener vergüenza de su identidad. Al Ministerio de Educación no le importa este trabajo,* pero a mí me importa, y le estoy dando lo nuestro a los niños que vienen a la escuela.

¿Qué pregunta no te hicimos y te hubiera gustado responder?
¿De dónde nace mi compromiso con el idioma, la naturaleza y su historia?
En el tiempo de la cauchería, muchos lenguajes se perdieron en la Amazonía con el pretexto de los patrones de “civilizar”. Las etnias amazónicas eran maltratadas para que no hablasen ya sus lenguas. Por eso no nos enseñaron a hablarlas. Para protegernos.
En ese tiempo, los niños se quedaban en el pueblo con la maestra, que les enseñaba castellano, pero les era difícil aprender muy rápido y por eso los castigaban. Los castigaban de formas terribles, como mandarles a cavar en una quebrada con las manos hasta que algunos perdieran sus uñas. Por ese dolor, con el tiempo, ya no se nos enseñó a nosotros otro idioma más que castellano. Mis padres sí lo hablaban, pero en secreto: no nos querían enseñar, y así quedó adormecido nuestro lenguaje.
El corazón de mi compromiso es la defensa del territorio. Porque nosotros estamos cerca de la ciudad y existen todo tipo de amenazas: por las carreteras, por las invasiones. La única forma de protegernos de la pérdida del territorio y la lotización era el proceso de consulta. Y para el proceso de consulta era necesario identificarnos. En ese entonces mi cultura estaba muy débil por el tiempo de la cauchería. Tratamos de investigar quiénes somos, y de ahí nace la Escuela Autónoma.

¿Qué te inspira para seguir dedicando energía y tiempo a tu labor?
Esperanza, esperanza de cambiar. Yo tengo mucha esperanza de cambiar la educación y de multiplicar las semillas de nuestras plantas nativas, las que se han perdido con la deforestación. A mí me inspira la juventud.
He formado una asociación que se llama “Asociación ambiental y cultural Ido Riño, que significa “Mujer semilla” en nuestra lengua. La mirada es hacia el futuro, a las nuevas generaciones: a sembrar plantas, no deforestar. No solo consumir, sino también devolver. Devolver. Por eso en la asociación estamos recolectando semillas de especies nativas que se están perdiendo.. Es un trabajo duro, cansado, que lo hacemos de corazón y sin dinero, porque queremos devolver a la naturaleza: volver a plantar esas semillas que se están terminando. Por eso, tenemos que restaurar, especialmente en las zonas más deforestadas, donde estamos trabajando para restaurar nuestro territorio.
También tengo esperanza de inspirar a los jóvenes, que aprendan a hablar en público. Porque somos de pueblo y es bien difícil que un jovencito, una señorita, tome ese lugar de liderazgo. Y aunque dicen “las mujeres no quieren tener un cargo público”. Para eso está formada la Escuela Autónoma, y eso me da mucha esperanza.

Si UNTOLD.ink fuera una constelación de personas y saberes, ¿qué mensaje dejarías a quienes imaginan el futuro?
Nuestro lema en la escuela es ser, saber y hacer. Lo primero es ser: somos seres humanos que pensamos, meditamos. Después viene el saber, que es cuando voy a investigar: ¿quién soy? ¿Quiénes fueron mis padres? ¿Quiénes fueron mis generaciones? Y una vez que ya descubro quién soy, después de haber investigado todo el círculo familiar, llega el tiempo de hacer. La palabra «hacer» es ya visibilizar, demostrar quién soy o quiénes fueron mis padres. Ahí están las tres palabras que pueden inspirar a otros.
Yo daría un mensaje: que seamos fuertes, seamos valientes para seguir transmitiendo nuestra cultura. En la Amazonía hay muchas culturas, son diversas, pero no están visibilizadas. Pero desde aquí levanto mi voz y digo que debemos trabajar en eso. Porque cada pueblo originario tiene su propia historia, y es muy valiosa.
Referencias
- Perú. Congreso de la República. Ley N° 29785, Ley del Derecho a la Consulta Previa a los Pueblos Indígenas u Originarios, reconocido en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Lima, 2011. https://www.gob.pe/institucion/congreso-de-la-republica/normas-legales/3560661-29785.
- Ministerio de Cultura del Perú. «Base de Datos Oficial de Pueblos Indígenas u Originarios». Consultado el 11 de agosto de 2026. https://bdpi.cultura.gob.pe/.
Foto de portada: Collage en base a foto original cortesía de Conservación Internacional Perú/Michell León.

Sobre Zoila
Zoila Ochoa Garay es lideresa murui buue, nacida en la Comunidad Nativa Centro Arenal, en Loreto, Perú. Ante el riesgo de pérdida de la lengua y la identidad de su pueblo, fundó la Escuela Autónoma Murui Buue, donde niños y niñas aprenden a hablar la lengua, además de danzas, cantos y cocina propia. Ha defendido el territorio de Centro Arenal frente a invasiones de tierras y proyectos de infraestructura como la carretera Bellavista-Mazán-Estrecho. Con la Asociación Ido Riño (Mujer Semilla) impulsa la reforestación del bosque amazónico y el liderazgo de las niñas de la comunidad.
Más sobre Zoila en esta nota de Conservación Internacional Perú