La crisis de imaginación y las noticias, ¿qué futuros son posibles?

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La crisis de imaginación y las noticias, ¿qué futuros son posibles?

Por Mercedes Baltazar 

Las noticias influyen en nuestra manera de ver y percibir el mundo. Las historias que cuentan tienen un impacto en nuestras decisiones, contribuyen a construir futuros posibles.

La definición de noticias las sitúa como los relatos objetivos de un acontecimiento reciente, verdadero y de interés público, que se difunden a través de los medios de comunicación (Wikipedia, 2026)[1]. Desde el periodismo, se agregan elementos como la objetividad y veracidad a esta definición.

Sin embargo nos encontramos en un punto de inflexión. Por un lado, el ciclo noticioso 24/7 opera de manera tal que podemos saber en tiempo real lo que ocurre en cualquier lugar del mundo. Por otro, crece la desconfianza, la facilidad de generar cámaras de eco y la decisión proactiva de evadir noticias.

Durante el tiempo que dediqué a escribir este texto, al menos tres medios mexicanos[2], dos estadounidenses, un uruguayo y una agencia de noticias de la talla de Associated Press hicieron recortes significativos en su plantilla laboral.

El último reporte de DW Akademie sobre el Estado del desarrollo de medios en América Latina es desesperanzador. Los medios de la región enfrentan a una policrisis de financiamiento, transformación digital, impacto de Inteligencia Artificial, crecimiento de creadores de contenido y presión política (DW Akademie, 2026)[3]. Hay que agregar amenazas a la seguridad y un rango de acoso por parte de gobiernos populistas. El Barómetro de ataques de Reporteros sin Fronteras da cuenta de por lo menos 142 periodistas asesinados, y otros 51 desaparecidos en el ejercicio de su labor entre 2017 y 2025 (Ríos Tobar, 2026)[4].

risisimag2.jpgEl periodismo en Latinoamérica enfrenta una crisis económica y una escalada de violencia. Foto cortesía de Denissa Devy.

No es un buen momento para ser periodista en la región, pero puede ser el mejor para re imaginar el oficio. Como tantos fenómenos, podemos analizarlo desde un enfoque sistémico. La propuesta de este texto no es abarcar todas las aristas, pero sí poner en el centro la pregunta: ¿es la crisis de los medios y del periodismo una arista más de la crisis de imaginación global?

La crisis de imaginación, tanto en los medios de legado (o tradicionales) como en algunos de los nuevos formatos, se ve reflejada en tres niveles: la pulverización de audiencias e intereses, la tensión entre tecnología y audiencias y la crisis del modelo de negocio.

El caso Cambridge Analítica: el uso de la emoción como señal de cambio

Cuando se explora el futuro de los medios, el periodismo y la información, las aproximaciones suelen concentrarse en la tecnología, monetización y evolución del oficio, partiendo de tres presuntas verdades: que informarse seguirá siendo una prioridad para la población, que la tecnología será el principal elemento de cambio y que las audiencias consumen noticias de forma homogénea. Incluso el término “audiencias” resulta ajeno y casi artificial.

También está la tentación de asumir que conceptos como objetividad, interés común, valor y atención permanecen inamovibles, cuando en realidad han pasado por varias transformaciones. Una de las más importantes es que estamos frente a una fractura global de la llamada “cultura dominante”, entendida como una cierta uniformidad en referentes culturales, políticos, sociales, de entretenimiento.

Esto facilitaba cierto conocimiento colectivo, intergeneracional, que ayudaba no sólo a tener referentes comunes, sino a ponderar su importancia. Las juventudes que crecieron conectadas a internet y con alta influencia del algoritmo, han creado referentes culturales de nicho, generando códigos muy específicos de relevancia, pertenencia y valor.

El impacto del algoritmo va más allá de una generación. Retomo un ejemplo de la década pasada que lo pone en evidencia: el caso Cambridge Analytica. La compañía descubrió cómo personalizar el acceso a la información para generar decisiones tan importantes como el voto por el Brexit y la primera victoria de Trump[5]. No importaba si dicha información era objetiva, verificada o proveniente de un medio real.

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La compañía Cambridge Analytica manipuló información pública y afectó decisiones clave, como el voto a favor del brexit. Foto cortesía de John Cameron.

Antes de que explotara el escándalo legal, tuve la oportunidad de asistir en México a una conferencia con Alexander Nix, uno de los fundadores de Cambridge Analytica. En ella, describió la segmentación por nicho y una lectura psicoemocional de aquellas personas indecisas o que usualmente no votaban en estados clave. Utilizaban estas herramientas para entregarles mensajes electorales disfrazados como intereses compartidos. Años después se confirmó que la compañía plantaba fake news en las redes sociales de su público objetivo, con alta efectividad[6].

La respuesta de los medios de comunicación fue fortalecer las iniciativas de verificación de datos, acercarse a las grandes tecnológicas para tratar de tener una respaldo de legitimidad y conformar equipos que, en tiempo real, cruzaran información.

¿Qué señales se perdieron de vista?

Considerar un relato de actualidad como objetivo y verdadero tiene un componente psicoemocional. Diversos estudios muestran que, sin importar el nivel académico o la postura política, las personas somos más propensas a creer en una noticia que respalda nuestras creencias y emociones, sin importar su veracidad (Martel et al., 2020)[7].

La audiencia deja de ser una y se multiplica. Cada una posee criterios distintos para definir qué acontecimientos recientes son objetivos y de interés público.

En tiempos de alta complejidad e incertidumbre, la información per se no supone un alivio o una certeza por sí sola. Requiere pensamiento crítico, apertura para incomodarse y situarse en un contexto determinado. Sin embargo, el primer impulso tiende a ir hacia los extremos: reforzar la información sin preguntar si alguien quiere recibirla o adecuarse a la ola, apostar al clickbait y dejar que la inercia haga su trabajo.

Una década después, el ejercicio de responder a nuevos retos con los mismos imaginarios ha resultado en una caída, tanto en audiencia como en confianza. Esto también ha generado una disminución de los ingresos y contracción en el contenido editorial. El último Digital News Report de Reuters Institute plantea la pregunta: ¿por qué están en declive las fuentes tradicionales? Las respuestas a la encuesta de 2026 nos dan pistas.

Analizando los datos de América Latina, podemos ver una desconexión entre periodistas y público en general. El riesgo de ejercer la profesión crece en países como Perú, con 454 ataques contra periodistas y medios, o México, que sigue siendo el lugar más peligroso para ser periodista (Reuters Institute, 2026)[8].

Los denominados “desiertos informativos”, es decir, municipios o localidades que no tienen un sólo medio local, han crecido en países como Argentina, donde 40% del territorio nacional cumple con esas características (Fundación Gabo, 2025)[9].

La desconexión también refleja la polarización política en nuestra región. Los ataques a la prensa por parte de autoridades y gobiernos tiene un peso dentro de los grupos que apoyan a estos regímenes. Aquí tampoco importa si se trata de un gobierno liberal, como el de Javier Milei en Argentina, o progresista como el de Claudia Sheimbaum en México.

El problema no es el formato o la ubicación, sino el proceso de diseño de productos informativos y el rol que juegan en esta nueva realidad. Quienes lo entienden, están imaginando nuevos formatos.

¿Informar para el “click” o para las personas?

El “click” se convirtió en la métrica para diseñar información, vender publicidad y tratar de mantener un modelo de negocio que se autoconsume: priorizar el click está costando credibilidad y deshumanizando el oficio. Las advertencias de Jürgen Habermas se convierten en realidad[10].

Si lo vemos desde la perspectiva del diseño, entendido como el proceso de planificación creativa que busca resolver problemas concretos y satisfacer necesidades humanas de manera funcional y estética[11], se ha perdido al usuario de vista. Los algoritmos carecen de voluntad propia o curiosidad.

El resultado es un relato homogéneo, cuya objetividad no está garantizada. Además, ahora el “click” puede darlo tanto un humano como un bot. Se sacrifica conexión por imaginar cómo conseguir métricas.

Siguiendo esta lógica, la conversación recurrente en talleres, asambleas, propuestas y seminarios es: ¿cómo incorporar inteligencia artificial, automatizar las redacciones, asegurar “clicks” frente a la transformación del algoritmo y diseñar estrategias de GEO además de SEO?

Mientras tanto, la influencia y seguidores de creadores de contenido noticioso crece. Perú (46%), México (39%) y Colombia (35%) son los países hispanohablantes con mayor porcentaje de personas que se informan mediante creadores o influencers (Reuters Institute, 2026)[12]. Esto ocurre mientras el trabajo periodístico: reportajes, investigaciones a profundidad y seguimiento de noticias sigue cayendo. Quien imagina nuevas formas para contar el relato, no siempre es quien hace el trabajo de documentarlo.

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Los creadores de contenido e influencers han ganado terreno frente a la prensa tradicional en Latinoamérica. Foto cortesía de John Cameron.

El público joven y los medios de comunicación

Si el consumo de noticias e información es un reto para quienes tenemos más de 30 años, el panorama se vuelve más complejo para el público jóven. En el último año, he entrevistado a juventudes mexicanas de entre 18 y 25 años para entender sus hábitos de consumo de noticias. Aunque la investigación sigue en curso, comparto algunos hallazgos: tanto en fuentes documentales como en algunas conversaciones en campo, resalta que las juventudes sí tienen interés en estar informados de lo que sucede, tanto a nivel local, nacional e internacional (Baltazar, 2016)[13].

Les importa saber que las fuentes consumidas dicen "la verdad". Sin embargo, consideran que hay actores políticos y económicos que quieren bloquear su acceso a la misma. Además, permiten que el algoritmo decida lo que consumen, pero cuando un hecho no les parece cierto, buscan las contradicciones. Para que una fuente se vuelva de consulta recurrente, necesita demostrar que es confiable. Revisan dos fuentes cuando algo les es interesante.

Estar informados o conectados no significa querer hacerlo 24/7, la data corrobora esta hipótesis. Sin embargo, las entrevistas y algunas señales relacionadas con la salud mental reflejan que las juventudes no se sienten cómodas enterándose todo el tiempo de lo que pasa, prefieren hacerlo en sus propios términos. Las personas entrevistadas, mencionaron la decisión de disminuir su tiempo en el teléfono y optar por un tiempo de desconexión.

Imaginar distinto puede transformar la crisis en oportunidad

Iniciaba escribiendo que no es un buen momento para ser periodista o medio de comunicación. Tal vez sea el mejor, depende desde dónde lo imaginemos.

Siguiendo los arquetipos de futuro de Jim Dator: transformación, disciplina, colapso, crecimiento (Dator, 2014)[14], probablemente la tendencia nos lleve a un escenario de colapso del sistema de medios como lo conocemos. El siguiente paso natural es la transformación de la disciplina, del modelo de negocio y de la construcción de credibilidad. Ya existen proyectos en nuestra región que se están aventurando a retar el status quo, la organización Sembramedia[15] mapea proyectos digitales como Conexión Migrante, Efecto Cocuyo, El Hilo y otros espacios que nacen desde un imaginario que combina periodismo de soluciones con creación de comunidad.

Imaginar desde distintos lugares, posibilidades que tal vez ahora suenan ridículas, abre la puerta a una transformación necesaria.


  1. Wikipedia. (2 de agosto de 2026). Noticia. Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Noticia ↩︎

  2. Quadratín México. (7 de agosto de 2026). Reajuste periodístico, por salidas de Luis Cárdenas y Juan Omar Fierro. https://mexico.quadratin.com.mx/reajuste-periodistico-por-salidas-de-luis-cardenas-y-juan-omar-fierro/ ↩︎

  3. DW Akademie. (2026). State of media development: Regional report – Latin America. Deutsche Welle. https://static.dw.com/downloads/76791328/State of Media Development Report 2026.pdf ↩︎

  4. Ríos Tobar, M. (6 de marzo de 2026). Libertad de prensa amenazada en América Latina. El País. https://elpais.com/america/2026-03-07/libertad-de-prensa-amenazada-en-america-latina.html ↩︎

  5. Digital Watch Observatory. (s. f.). Cambridge Analytica. DiploFoundation. Recuperado el 2 de agosto de 2026, de https://dig.watch/trends/cambridge-analytica ↩︎

  6. https://www.bbc.com/news/av/world-43472347 ↩︎

  7. Martel, C., Pennycook, G., & Rand, D. G. (2020). Reliance on emotion promotes belief in fake news. Cognitive Research: Principles and Implications, 5(1), Article 47. https://doi.org/10.1186/s41235-020-00252-3 ↩︎

  8. Egan, J., Ross Arguedas, A., Robertson, C. T., Newman, N., Fletcher, R., & Nielsen, R. K. (2026). Digital News Report 2026. Reuters Institute for the Study of Journalism. https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/digital-news-report/2026 ↩︎

  9. Fundación Gabo. (2025). Desiertos de noticias locales. https://desiertosdenoticiaslocales.fundaciongabo.org/dashboard/ ↩︎

  10. Gilbert, A. S. (2018). Algorithmic culture and the colonization of life-worlds. Thesis Eleven, 146(1), 87–96. https://doi.org/10.1177/0725513618776699 ↩︎

  11. Sánchez Ramos, M. E. (2016). La conceptualización del diseño. Actas de Diseño, 20, 237–240. ↩︎

  12. Egan, J., Ross Arguedas, A., Robertson, C. T., Newman, N., Fletcher, R., & Nielsen, R. K. (2026). Digital News Report 2026 en español. Reuters Institute for the Study of Journalism. https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2026 ↩︎

  13. Baltazar, Mercedes (2026). Joy of Being Informed: Juventudes y noticias, una historia de contradicciones. https://canva.link/84pdkvzlv27yo0o ↩︎

  14. Dator, J. (2014). Four images of the future. Set: Research Information for Teachers, 2014(1), 61–63. https://doi.org/10.18296/set.0319 ↩︎

  15. SembraMedia. (s. f.). Directorio de medios. Recuperado el 4 de septiembre de 2026, de https://directorio.sembramedia.org/ ↩︎


Foto de portada cortesía de Foto de Philip Strong

Sobre Mercedes

María Mercedes Baltazar Lobato es especialista en reputación estratégica, strategic foresight y diseño de futuros. Como fundadora de Meraki México, combina la gestión de crisis y la prospectiva para ayudar a organizaciones a anticipar escenarios a largo plazo. Ha entrenado a más de 100 equipos en Latinoamérica, es docente universitaria desde 2013 y colabora activamente como analista en CNN, Expansión y El Financiero Bloomberg. 

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