Justicia Lingüística y el Giro Pluriversal
Repensando la formación docente
-Por Yecid Ortega Phd.- Liminal Research & Education - Toronto, Canadá
La cuestión de para qué sirven las escuelas nunca ha sido más urgente. En una era marcada por la profundización de las desigualdades sociales, la precariedad ecológica y los persistentes legados del colonialismo, las instituciones educativas se encuentran en una encrucijada. Pueden reproducir las asimetrías que estructuran nuestras sociedades o convertirse en espacios de transformación genuina, espacios donde el crecimiento intelectual crítico, la justicia lingüística y la solidaridad multicultural no son meramente aspiracionales, sino que se cultivan activamente. Para mí, la formación docente se encuentra en un momento crucial. En una era de creciente desigualdad y precariedad ecológica, la manera en que preparamos a los educadores determina si las escuelas reproducen injusticias sistémicas o se convierten en espacios de auténtica transformación. Este artículo propone replantear la formación docente mediante un marco de lingüística aplicada pluriversal como formas de re-conocer otras formas de lenguajear más allá de las normas monolingües y monoculturales (Ortega, 2025).
Justicia Lingüística: Más Allá de la Inclusión hacia la Transformación
Para impulsar ese cambio hacia una pluriversalidad lingüística, se necesita primero promover una justicia lingüística donde las lenguas se vean como un ejemplo de sostenibilidad y no como una herramienta mercantil capitalista (Baker-Bell, 2020). Con demasiada frecuencia, los esfuerzos por abordar la diversidad lingüística en las escuelas se detienen en un reconocimiento superficial, celebrando el multilingüismo como un recurso sin confrontar las desigualdades estructurales que marginan ciertas lenguas, hablantes y formas de conocer. Como Gérin-Lajoie (2008) argumenta, la formación de docentes en servicio debe ir más allá de talleres de un día; las escuelas necesitan articular planes de acción que den a los maestros el tiempo y el espacio para pensar críticamente sobre la equidad y la justicia social. Esta no es una tarea que pueda lograrse mediante gestos simbólicos o celebraciones culturales de comida y vestimenta.
Entonces, como docentes de lenguas, nos debemos de preguntar ¿Cómo podría ser un enfoque más sustancial de la justicia lingüística? Holden y Airas (2025), por ejemplo, sostienen que el translenguaje (Translanguaging) es importante en el aula y que este debe usarse como mediador de significado donde la lengua materna y la segunda lengua se usen para comunicarse sin miedo al qué dirán. Esto resuena profundamente con mis propias experiencias en la formación docente, donde los profesores con los que he trabajado usualmente inculcan la idea de ir más allá de los libros, las aulas y las teorías. Las palabras de mi profesor de prácticas hace más de 20 años aún resuenan: "No estás aquí para jugar, sino para forjar un futuro de igualdad, paz y justicia social entre tus futuros estudiantes". La justicia lingüística, en este marco, no es una aspiración pasiva sino un compromiso de vida activo para desmantelar las ideologías hegemónicas que estructuran la educación lingüística donde usualmente el inglés es la única opción de segunda lengua de enseñanza (Ortega, 2023).

Multiculturalismo, Pluriversalidad y la Crítica de la Diversidad
El multiculturalismo se ha asociado durante mucho tiempo con la educación lingüística para la justicia social. Sin embargo, como los académicos han reconocido cada vez más, los enfoques convencionales del multiculturalismo a menudo no alcanzan su potencial transformador. La celebración de la diversidad, cuando se divorcia del análisis crítico del poder, puede convertirse en una forma de lo que King (1991) denominó "racismo dis-consciente", un hábito mental acrítico que justifica la inequidad y la explotación al aceptar el orden de cosas existente. El trabajo de King subraya la necesidad de que los maestros blancos (en escuelas del Norte Global) apliquen enfoques críticos para discutir temas de diversidad en sus aulas, abogando por cambios en la formación docente inicial y en servicio a través de la pedagogía liberadora.
Es aquí donde el giro pluriversal ofrece una alternativa más radical. Basándose en el trabajo del antropólogo colombiano Arturo Escobar (2018), los académicos en lingüística aplicada han comenzado a articular una visión de la educación que va más allá del reconocimiento multicultural hacia lo que podría llamarse coexistencia pluriversal, o un compromiso con la afirmación de diversas epistemologías y formas de conocer. Mi trabajo sobre lingüística aplicada pluriversal, por ejemplo, se basa en una extensa investigación en comunidades marginadas para desafiar las visiones binarias del lenguaje y abogar por un enfoque más inclusivo y relacional de la educación lingüística en esa búsqueda de “un mundo donde quepan muchos mundos” (EZLN)

Lo que distingue la pluriversalidad del multiculturalismo es su insistencia en la diversidad ontológica y el reconocimiento de que existen múltiples formas de ser, conocer y relacionarse que no pueden reducirse a un único estándar universal. Esto no se trata meramente de incluir diversas perspectivas dentro de los marcos existentes, sino de re-imaginar fundamentalmente lo que la educación es y podría ser. Como muestran Córdova Hernández et al. (2025), la escritura académica desde una perspectiva multimodal, sostenible y pluriversal emerge del diálogo y la reflexión entre docentes y estudiantes, basándose en el reconocimiento del conocimiento lingüístico y la implementación de prácticas translingüísticas. Este enfoque rechaza la imposición de reglas de escritura que aterrorizan a los estudiantes indígenas y futuros investigadores, afirmando en cambio la legitimidad de diversas prácticas lingüísticas y epistémicas.
Innovación en la Formación Docente: De la Crítica a la Praxis
Si la justicia lingüística y la pluriversalidad han de pasar de la teoría a la práctica, la innovación en la formación docente es esencial. Como enfatiza Gérin-Lajoie (2008), los maestros no son las únicas personas responsables de los cambios en las aulas, pero se debe realizar un trabajo sustancial tanto en los programas iniciales de formación docente como con los maestros que están actualmente en servicio. Young (2007) explica que, para transformar a los educadores, estos deben replantearse su individualidad para involucrar a otros de manera inclusiva; este proceso transformador .
Queda por definir, cómo podría ser una formación docente innovadora para la justicia lingüística y la pluriversalidad. Picower (2015) y Rainer (2015) sugieren varias direcciones: diversificar la formación docente, involucrar a la comunidad en su conjunto, inspirar a los futuros maestros a usar sus programas para una indagación más crítica y la justicia social, y obtener el apoyo de exalumnos y la sociedad civil. Es aquí donde el marco transversal-pluriversal ofrece ideas adicionales que promueven pedagogías que reconocen las diversas formas de lenguaje, conocimiento y ser de los estudiantes, al tiempo que destacan preocupaciones eco-lingüísticas que extienden la responsabilidad ética hacia la vida más-que-humana (Stibbe, 2020). Se introducen dos innovaciones clave: un enfoque inclusivo que comprende y valora el lenguaje del aprendiz como un sistema legítimo y dinámico, y una pedagogía eco-lingüística que integra la conciencia ambiental y la justicia ecológica dentro de la enseñanza de idiomas. Estas innovaciones ofrecen vías prácticas para fomentar una educación equitativa, inclusiva, relacional y ecológicamente sintonizada (Mühlhäusler, 2003).

He sido testigo de este potencial transformador de primera mano. Compañeros maestros blancos en Canadá han expresado su disposición a ser aliados de los pueblos marginados y trabajar para lograr cambios en sus aulas, afirmando que esto se debe a los cursos en sus programas de formación docente que les han enseñado a utilizar la pedagogía crítica en el aula y apoyar a estudiantes de diversos orígenes lingüísticos y culturales.
Hacia un Pluriverso Sostenible
Los desafíos que enfrentamos ya sean en la injusticia lingüística, crisis ecológica, o desigualdad creciente están interconectados. Exigen respuestas igualmente interconectadas, que reconozcan las relaciones entre el lenguaje, la cultura, y la justicia social. El giro pluriversal en la lingüística aplicada y en la enseñanza de lenguas ofrece una de esas respuestas: un marco que afirma diversas epistemologías y formas de conocer, desafía los marcos occidentalocéntricos y universalistas, y posiciona la educación lingüística como parte de luchas más amplias por la equidad y la sostenibilidad.
Esta no es una visión cómoda ni fácil. Requiere que los educadores piensen fuera de lo convencional, se involucren con la complejidad y la incertidumbre, y se comprometan con un trabajo transformador que puede no dar resultados inmediatos. Como Giroux (2005) argumentó, los programas de formación docente deben empoderar a los maestros para convertirse en agentes sociales y morales. Esto significa preparar a los educadores no meramente para transmitir conocimiento, sino para interrogar las propias estructuras que moldean qué cuenta como conocimiento, el conocimiento de quién cuenta y con qué propósitos.

Mi propio viaje educativo (desde ser estudiante de escuela pública hasta maestro e investigador en Norteamérica) me ha convencido de que las escuelas pueden convertirse en espacios de transformación genuina. Esta transformación no ha sido accidental. Ha sido el resultado de un compromiso crítico con compañeros, maestros, profesores, comunidades, e investigadores que se negaron a aceptar el mundo tal como es.
La tarea que tenemos por delante es extender esta transformación al nivel estructural: reimaginar la formación docente, el currículo, la política y la práctica de manera que se centren en la justicia lingüística. Este es el trabajo de construir un pluriverso sostenible: un mundo en el que múltiples formas de conocer, ser y lenguajear puedan florecer, y en el que la educación sirva no a la reproducción de la desigualdad, sino al cultivo de futuros más justos, equitativos y sostenibles para todos (de la Cadena & Blaser, 2018).
Nota: Imágenes tomadas por Yecid Ortega en la Universidad Pedagógica Nacional (Bogotá, Colombia), junio de 2026.
Referencias
Baker-Bell, A. (2020). Linguistic justice: Black language, literacy, identity, and pedagogy. Routledge.
Córdova Hernández, L., Valtierra Zamudio, J., López Gopar, M., & Huerta Cordova, V. (2025). Decolonizing academic production through multimodal and translinguistic resources in Latin America. En Decolonizing Academic Production (pp. 1–23). Routledge. https://doi.org/10.4324/9781003478416-9
de la Cadena, M., & Blaser, M. (Eds.). (2018). A World of Many Worlds. Duke University Press.
Escobar, A. (2018). Designs for the Pluriverse: Radical Interdependence, Autonomy, and the Making of Worlds. Duke University Press.
Gérin-Lajoie, D. (2008). What next? En D. Gérin-Lajoie (Ed.), Educators' Discourses on Student Diversity in Canada: Context, Policy, and Practice (pp. 182–195). Canadian Scholars' Press.
Giroux, H. A. (2005). Schooling and the struggle for public life: Democracy's promise and education's challenge. Paradigm Publishers.
Holden, M., & Airas, A. (2025). Translanguaging for more-than-English sustainability transitions. Local Environment, 30(5), 691–708. https://doi.org/10.1080/13549839.2024.2436021
King, J. E. (1991). Dysconscious racism: Ideology, identity, and the miseducation of teachers. The Journal of Negro Education, 60(2), 133–146. https://doi.org/10.2307/2295605
Mühlhäusler, P. (2003). Language of environment, environment of language: A course in ecolinguistics. Battlebridge.
Ortega, Y. (2025). Pluriversal applied linguistics: Implications for language teaching research from the Global South. Routledge.
Ortega, Y. (2023). Symbolic annihilation: Processes influencing English language policy and teaching practice. Critical Inquiry in Language Studies, 1-23. https://doi.org/10.1080/15427587.2023.2215361
Picower, B. (2015). Tools of inaction: The impasse between teaching social issues and creating social change. Teachers and Teaching, 21(7), 908–922. https://doi.org/10.1080/13540602.2014.995488
Rainer, J. P. (2015). Understanding and challenging white privilege in higher education as a means of combatting and neutralizing racism. Multicultural Learning and Teaching, 10(2), 149–161. https://doi.org/10.1515/mlt-2015-0011
Stibbe, A. (2020). Ecolinguistics: Language, Ecology and the Stories We Live by. Routledge.
Young, P. A. (2007). Thinking outside the box: Fostering in urban teaching education. En R. P. Solomon & D. Sekayi (Eds.), Urban Teacher Education and Teaching: Innovative Practices for Diversity and Social Justice (pp. 109–128). Lawrence Erlbaum Associates.
