El futuro STEM es conductual
Por Daniel Cáceres Apolaya
¿Qué es STEM y por qué importa?
STEM -ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas- se ha convertido en un tema relevante y urgente porque, junto a la IA, ambos constituyen el motor de la ventaja competitiva, tecnológica y estratégica de las naciones en la era moderna (BCG, 2025). Y esto toma sentido cuando vemos que casi todos los trabajos que crecen más rápido hacia el 2030, según el reporte de Futuro del Empleo 2025 (WEF, 2025), están en su mayoría vinculados con disciplinas STEM.

Sabemos que estas disciplinas gozan de una fortaleza lógica anclada en el método científico: observar, modelar, medir, optimizar. Ciertamente, esta fortaleza reside en el rigor técnico que le permite construir sistemas eficientes, resolver problemas complejos, diseñar automatizaciones de procesos, etc.
Sin embargo, esa misma fortaleza puede convertirse en limitante cuando los sistemas diseñados con precisión técnica deben operar en entornos humanos impredecibles. Así, factores como la resistencia al cambio y las culturas organizacionales son barreras para lograr transformaciones, según la mitad de las organizaciones en Latinoamérica (WEF, 2025). Estos frenos no son técnicos, sino conductuales.

Hacia el rigor humano con diseño conductual
¿Qué es el diseño conductual? Según Hoyos (2026), es una disciplina que busca resolver problemas de comportamiento mediante intervenciones que activan, facilitan o sostienen conductas específicas deseadas. Y esta se apoya en métodos de diseño centrado en el usuario y principios de las ciencias del comportamiento como toma de decisiones, sesgos cognitivos, emociones humanas, etc.
A diferencia de otras vertientes del diseño, que pueden centrarse en experiencia o funcionalidad, el diseño conductual se enfoca en algo específico e incómodo: cómo lograr que las personas realmente hagan lo que el sistema necesita que hagan.
Y precisamente, ese reto de diseño, de influenciar la adopción de conductas, habilita el rigor humano que carece el mundo STEM.
Lo mejor que pasa entre STEM y el diseño conductual
Un dominio de diseño conductual puede habilitar en STEM, lo que llamo, un rigor técnico ampliado ya que operar en sistemas humanos complejos implica saber:
- leer contextos humanos reales (no ideales),
- entender cómo las personas realmente toman decisiones,
- trabajar con motivaciones, emociones y dinámicas de poder,
- anticipar resistencias antes de que se conviertan en fricciones,
- y ajustar el comportamiento para influir, no solo para ejecutar.
Esta no es una invitación a suavizar el rigor técnico. Es una invitación a aumentarlo con una mirada conductual.
¿Y si no sucede en el Sur Global?
Sin mirada conductual, los profesionales STEM estarían al borde de optimizar sistemas que las personas no quieren, no entienden o no usan. Y en industrias como minería, tecnología, salud o energía, esto cuesta millones, y en algunos casos, vidas.
En los discursos globales sobre innovación se celebra el fail fast —equivocarse rápido como buena práctica—. Pero en gran parte del Sur Global, tener la opción de equivocarse puede ser más un privilegio: hay menos recursos, menos margen de error y consecuencias más duras cuando una solución fracasa.
Algunos efectos recurrentes son:
- Se implementan soluciones técnicamente correctas que fracasan en adopción.
- Se atribuyen los errores a “la gente” en lugar del diseño del sistema.
- Se subestima la resistencia al cambio.
- Se toman decisiones “racionales” que generan rechazo, miedo o sabotaje pasivo.
- Se lidera desde el rol técnico y no desde la influencia.
Yape, un caso de éxito técnico y humano en Perú
Un ejemplo claro es Yape, una de las billeteras digitales más utilizadas en Perú y que hoy busca consolidarse como la “superapp” del país. Con más de 15 millones de usuarios, permite pagar servicios, recibir remesas y acceder a créditos desde una sola plataforma.
Su crecimiento se apoya en una infraestructura tecnológica sólida: desarrollo de software, arquitectura bancaria, ciberseguridad e interoperabilidad capaces de procesar millones de transacciones diarias. Esa base STEM permitió construir una plataforma estable, escalable y segura.
La expansión también incorporó decisiones de diseño conductual orientadas a facilitar la acción. En 2020, Yape requería 8 clics para realizar una transferencia, frente a 13 de competidores como Plin. Reducir pasos disminuye la fricción y aumenta la probabilidad de uso, porque cada esfuerzo adicional influye en la decisión del usuario. Así, el caso evidencia que escalar tecnología implica integrar la comprensión del comportamiento humano desde el diseño.
En síntesis: lo que el 2030 nos señala
Hacia el 2030, las top 5 habilidades que tendrán mayor demanda en Latinoamérica, según los empleadores encuestados por el WEF (2025), son IA y Big data (92%), pensamiento creativo (84%), alfabetización tecnológica (81%), empatía y escucha activa (70%) y diseño y experiencia de usuario (70%).

Las habilidades técnicas avanzan y las humanas también. Y están creciendo juntas porque los sistemas que dominarán la próxima década demandarán talento híbrido tecnológico y humano.
Este breve artículo no es una invitación a suavizar el rigor técnico, sino a aumentarlo. No aumentarlo con más IA —como suele pensarse hoy—, sino aumentarlo incorporando ciencias conductuales, psicología, toma de decisiones y dinámicas humanas para aumentar tu impacto en sistemas humanos complejos.
El 2030 no está pidiendo más código. Está pidiendo sistemas que las personas quieran usar.
Referencias
- Hoyos, C. (2026). Behavioral pills: Cómo aplicar el behavioral design para resolver problemas de negocios. Paidós Empresa.
- ¿Pagar? Mejor “yapear” (2025) RPP Noticias. 25 de agosto de 2025. https://rpp.pe/economia/economia/yape-asi-transformo-la-economia-peruana-y-como-conquista-bolivia-la-billetera-digital-del-bcp-negocios-360-noticia-1651629?ref=rpp
- Linares, Freddy (????) https://neurometrics.la/yape-vs-plin/
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Sobre Daniel
Ingeniero industrial, coach y Máster en RRHH & Comportamiento Org. por The London School of Economics (UK). Le entusiasma facilitar cambios conductuales, culturales o tecnológicos entre equipos y líderes STEM, empatizando con data, diseño y ciencias del comportamiento. Es Fundador STEMos cerca. Tiene 14 años de experiencia multi-industria, aplicando change management, agilidad, consultoría de aprendizaje para el reskilling, operaciones y mejora continua, gestionando operaciones o proyectos de inicio a fin con equipos de RRHH.
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